MADRID | MIÉRCOLES 17 DE SEPTIEMBRE DE 2025
Querido Pepe:
Dos años hace ya que te nos fuiste en la víspera de la última etapa de La Vuelta a España en Madrid.
Casi que no te voy a contar lo que ha pasado en la de este año porque te cabrearías mucho. Radiofónicamente ha salido bien y no puedo sentirme más orgulloso de todo el equipo. Pero como español te confieso que me siento abochornado de haber convertido el país que nos dejasteis los de tu generación en un país de extremos, en el que el de enfrente nunca tiene ninguna razón, en el que quien opina diferente es un fascista y en el que el enfrentamiento parece gozo para quienes deberían dedicarse, porque cobran por ello y se les supone una vocación para ese servicio, a unirnos. En España no hay entendimiento porque en España ya no se debate. Se grita, se impone, se señala y se cataloga. O blanco o negro. No hay escala grises. No hay empatía y me atrevería a decir que cada vez hay menos simpatía.
Hablando de simpatía, ¡Se nos casa Andrea! Con quién, no lo sabemos. Lo que está claro es que el “Señor 2X” es un señor con mucha suerte y una paciencia canonizable.
Para evitar que me toque la carita también te diré que en antena y con la publi no para de crecer. Yo creo que se lo cree un poco más, en el buen sentido, y que va dándose cuenta de lo mucho que nos aporta su ruda dulzura. ¡Si ya canta hasta rumba en un anuncio!
“Mansi” sigue navegando entre manuscritos que entremezclan jamones, talleres y alineaciones de la Premier. A mí me flipa que los pueda hacer convivir con tanta aparente facilidad. A veces se lía porque Paco le busca, porque cada vez está más cabronazo en antena, pero queda súper divertido y no deja de notarse nunca cuando habla que ahí hay mucho trabajo previo del que no se ve.
Lo mismo que Millán, que a mí me parece que todavía tiene mucho para darnos en la Radio en cuanto se lo pidamos. Porque cuando hace falta siempre está, siempre positivo (salvo cuando ve jugar al Real Zaragoza) y con calidad. Al menos, entre el twitch y el podcast va acumulando horas de vuelo y su talento fluye. Porque si el talento no sale por el micro o por algún sitio, puede acabar colapsando.
Mira, a Evangelio le veo cada vez más contento y más ubicado un año después de decidir pasar a la reserva de las “Hordas Internacionales”, porque nunca dejará de ser uno de ellas del todo. Los cambios profesionales son un poco como las botas del fútbol que tanto ama y entiende. Te tienes que hacer a ellos, al principio te aprietan, incluso duelen, pero luego acaban siendo parte de ti.
Miguelín es un claro ejemplo. Como casi todos cuando llegamos a la Radio seguro que soñaba con viajar, narrar partidos, presentar programas (que lo ha hecho esporádicamente y muy bien), pero ha tenido la inteligencia suficiente para darse cuenta que lo primero que hay que hacer en este mundillo y en un engranaje como “Tiempo de Juego” es entrar y luego sumar cada día, en su caso de manera literal, porque suma palotes y, como Pedrito, los convierte en estadística, curiosidad o casualidad, en la que cada vez creo menos.
En esa silla, a mi izquierda, si no está Miguel está Parra. Un día así tontorrón le convertí en especialista arbitral, medio de coña, y la cosa se ha quedado ahí para que Pedro pueda estar un par de días a la semana sin venir a la Radio. Esa cabeza entre el privilegio y la locura no creo que desconecte nunca, pero creo que, con la edad y con las marchas forzadas de la vida, los que, como Petermartin, estamos cortados por ese patrón antiguo del vivir para trabajar vamos interiorizando que eso es un error y que lo del “tiempo de calidad” para emplearlo en uno mismo o disfrutarlo con la familia y los amigos no es ninguna gilipollez.
Parra sigue igual de achuchable, inabarcable, cheli y directo, con luz roja y sin luz roja. ¡Alucinarías con su nueva colección de camisas! Arriesga mucho, el tío, pero le quedan bien. Cualquiera le dice que no, también te lo digo. Si te abraza y ya te estropea…
Tu “Negro” está disfrutando mucho de la nueva vía profesional que se le ha abierto a través del Golf. Lo tiene bien montado, el tío. Le suele dar para compaginarlo todo, pero cuando no está en el estudio el de la publicidad lo nota. En eso, Pepe, te doy toda la razón.
Igual que se nota cuando está “la Churri”. Ahi sí que no me convences. Cada vez tengo más claro que esa voz privilegiada canta discutiblemente bien, o sea mal, aposta. Seguiré investigando.
Bueno, voy a ir terminando porque me estoy liando, ah, frase © de David Jiménez, una especie de prolongación de Hevia que un poco a la chita y muy callando se nos ha hecho casi indispensable. Tiene criterio, soluciona mucho y encuentra fácil lo o a quien hay que buscar, da igual que sea la bailarina con mas followers del mundo o un campesino que vive solo en un pueblo de la España vaciada.
En este ni contigo (porque no estás) ni sin ti (porque te sentimos) todos en el equipo te seguimos echando mucho de menos, incluso los que casi no te llegaron a conocer, como Liñares o Torrejón, actuales inquilinos de la “Batcueva” del YouTube.
A la mayoría cada vez se nos hace menos raro eso de la “radio vista” porque vamos entendiendo que nos acerca a los oyentes del futuro, pero si te soy sincero, tampoco encuentro argumentos ni pretendo convencer a quienes lo siguen viendo como una especie de sacrilegio.
A Paco y a Hevia te los he dejado juntos y al final. Paco ha cogido cositas de tu último tú. Aparte de haber desarrollado una, para mí inesperada, morriña y querencia hacia el pueblo y de juntarnos de vez en cuando fuera de la Radio, ya empieza a juguetear, a su manera, con lo del futuro y el “sí trabajo”. Como no sé hasta donde habla en serio, como es su vida y como ya cruzaremos esos puentes, que sea feliz haciendo lo que dé la gana cuando le dé la gana, que es exactamente lo que se ha ganado y lo que está haciendo… Y por eso es tan importante en la Radio el binomio con Hevia. Porque por su forma de ser, esa que le ha convertido en el mejor amigo imaginable y, a la vez, en el productor más perfecto de la Radio española, le permite comprenderle, soportarle y convencerle como nadie… Cuando se puede, claro. Que Paquito sigue siendo Paquito. Un toro en un rodeo. Esta última frase igual no te cuadra mucho así de primeras, pero tiene mucho más sentido del que puede parecer pero eso ya que te lo cuente él.
Te quiero, te queremos, te echamos de menos.


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